Volver a principal

Para lograr un visionado mas amplio, pulsar F-11



FLORA INSÓLITA

Tradicionalmente, la flora de interés científico y conservacionista, incluye especies que poseen una o más, de las tres siguientes características: ser rara, endémica o amenazada.

Denominamos como especie rara, aquella que posee un reducido número de ejemplares o que vegeta en una extensión muy reducida. Como endémica, consideraremos aquella especie que vive en un territorio de referencia y que no lo hace en ningún otro lugar del planeta. Y como amenazada, aquellas especies cuyo número de individuos decrece año tras año, de modo alarmante o cuya extinción parece inevitable.

Sin embargo, existen un determinado grupo de especies botánicas que siendo abundantes o puntualmente copiosas en determinados entornos o localidades, no lo son en absoluto para otros parajes muy cercanos, en los que no aparecen o que no teníamos noticias de su existencia.

Durante los años que llevo fotografiando flora silvestre, las he ido coleccionando y estudiando minuciosamente, para presentarlas ahora como: “Flora insólita”

Antonio Soriano García


COLECCIONANDO LA FLORA INSÓLITA

Cuando una especie vegetal aparece en un territorio determinado y ni aparece, ni hay noticias de ella, en otro territorio colindante, puede deberse a dos causas fundamentales.

Una de ellas y quizás la más factible, sea que el hábitat de dicha especie quede fragmentado por el propio medio natural, como una cadena montañosa, un río, un desierto, etc., o bien, por alguna división de carácter meramente administrativa, como puede ser un límite provincial. La otra razón y por absurda que parezca, bien pudiera ser que no se buscó en el entorno adecuado con el debido ahínco.

A continuación os presento algunas de esas especies de la "Flora insólita", que he buscado y encontrado durante los últimos años, para el enriquecimiento de la flora de Almería Natural.



     

Adonis vernalis en Sierra Nevada

Dice la mitología, que "Adonis" causó tal embeleso por su belleza, que llegó a enamorar a Afrodita



       

De este modo, Afrodita decidió llevarse a Adonis y encerrarlo en un cofre que entregó a Perséfone para su cuidado. Este, al percatarse del contenido del cofre, también se maravilló por el bello Adonis y nunca lo quiso devolver. Guardando las distancias, algo similar ha ocurrido con esta especie en los archivos de Almería Natural.

       

       

     Tras cada una de las excursiones botánicas que se realizan en Almería Natural y se puede dar fe, de que se han realizado algunas, el primer trabajo de laboratorio nada más llegar a casa, es el de la selección de las mejores imágenes, clasificación de las mismas y eliminación de aquellas que resultaron defectuosas o de peor calidad.

     Una vez reconocidas las diferentes especies fotografiadas durante la excursión y archivadas en sus correspondientes carpetas, suele quedar un pequeño porcentaje que o bien presentan dudas, o son difícilmente identificables. Y esto último fue lo que aconteció, con la especie que nos ocupa ahora.

     Tras el regreso de una salida a un viejo pinar al norte de Sierra Nevada, esta preciosa especie, quedó almacenada y casi olvidada en un "cajón desastre", hasta que en una reciente salida al mismo entorno, saltó la idea de que podría tratarse de una "ranunculácea" y a la postre de un "Adonis".

     Y es que "Adonis vernalis", es una de esas raras especies que aparecen en el norte peninsular con cierta frecuencia, pero que resultan muy esporádicas por razón del clima en el sur de la Península Ibérica. Tras la consulta de la bibliografía existente, se comprobó que aparece una cita aislada para la vecina provincia de Granada, aunque ninguna para la almeriense.

     Este "Adonis de primavera", tiene su hábitat bajo claros de pinar y matorrales sobre suelos umbrosos, a una altitud comprendida entre los 600 y 1.600 metros sobre el nivel del mar, habiendo sido localizado y fotografiado recientemente, en la parte almeriense del Parque Natural de Sierra Nevada.

     Su localización y descripción, constituye la primera cita de este taxón para la flora silvestre de Almería y resultando muy escaso en la zona más meridional de la Península Ibérica.

     Dada su escasez y aunque no es la norma de esta Web, omitimos expresamente su localización a sabiendas de que el botánico avezado e interesado en ella, podrá localizarlo en pinares de la media montaña nevadense.

   

Otras dos especies de "Adonis" vegetan en las sierras almerienses. A la izquierda, un precioso ejemplar de "Adonis annua" en la Sierra de Gádor; y a la derecha, un llamativo "Adonis microcarpa" en la Sierra de María.

       
 
 
     

Erodium rupicola en la Sierra de Los Filabres

El pequeño geranio, que un día emigró desde Sierra Nevada



       
Este diminuto y elegante geranio, ha sido recientemente localizado en la almeriense Sierra de Los Filabres, como consecuencia de una posible emigración desde Sierra Nevada. Acuciado por la presión humana del entorno de la comarca de Las Alpujarras, ha dado una lección de supervivencia, saltando y colonizando ahora, repisas y oquedades de las altas cumbres de esta serranía almeriense.
       

       

     Cuando a una especie vegetal le ocurre lo que a esta, que se les hace coincidir sus nombres común y científico; una de dos, o carece de interés etnobotánico o es tremendamente escasa y desconocida. El Erodium rupícola tiene en la comarca de Las Alpujarras el sobrenombre de "alfileres o alfilerillos", pero dado que esta denominación se hace extensible al resto de parientes, es decir a todos los Erodium o Geranios, es por lo que se deduce su tremenda escasez y rareza en esta sierra granadina.

     Cuando en el año 1992, adquirí la obra de Gabriel Blanca: "Joyas botánicas de Sierra Nevada", reconozco que me lancé durante algunos años a la caza fotográfica de algunas de las especies relatadas en dicho libro. Del Erodiun rupicola, tras ser buscado en repetidas ocasiones por la comarca de La Alpujarra y mas concretamente en las inmediaciones del Río Nechite, ni rastro.

     Incluida en todos los listados de los libros rojos de especies vegetales en peligro y abocada a una extinción casi segura, resulta sin embargo localmente abundante en su vecina sierra norte: La Sierra de Los Filabres. Pero, ¿cuál es el hecho, que una especie a punto de desaparecer de la faz del planeta, reaparezca de forma relativamente abundante en un ecosistema colindante?

     Para tal incógnita, se me ocurren dos respuestas: una de ellas pudiera ser que, nuestros botánicos decimonónicos (la mayoría extranjeros y por lo tanto desconocedores del terreno), dedicasen poco tiempo y esfuerzo a clasificar la flora de la Sierra de Los Filabres, con lo cuál, la especie en sí podría tener aquí su centro de distribución y actuar Sierra Nevada, a modo de serranía "satélite". Tan sólo hay una cita de Gros, que dijo encontrarla en 1929 cerca de Bacares.

     La otra posibilidad, algo más científica aunque no por ello más cierta, es que la especie emigrara a otra serranía, de similares características, huyendo de la excesiva acción antropológica que vive la comarca de La Alpujarra. El geranio en sí, presenta una ecología muy particular y se desmarca del hábitat que suelen ocupar otros congéneres. Vive en repisas y oquedades por encima de los 1.800 metros, al pié de paredones esquistosos, no desdeñando aquellos que el ganado se encargó previamente de nitrificar.

   

Ejemplares de "Erodium rupicola" vegetando entre repisas y oquedades de roquedos esquistosos a 2.000 metros sobre el nivel del mar, cerca del Observatorio Astronómico de Calar Alto en la Sierra de Los Filabres.

 
 
 

Orchis cazorlensis en la Sierra de Gádor

Una bellísima orquídea jienense, que se vino a vivir a Almería



 

Llamar a la Sierra de Gádor, la sierra de las orquídeas no es ninguna exageración. Y es que, resulta obvio que ninguno de los enclaves naturales de Almería, alberga en su orquidioflora, tal cantidad de especies diferentes. Con esta última adquisición, "Orchis cazorlensis" son ya veinticinco las especies de esta familia que adornan la primavera gadorense.

 

 

     Muy recientemente, en la primavera del año 2013 fue cuando por casualidad, tuve la enorme suerte de toparme con esta orquídea, que apenas había sido citada con anterioridad para la provincia de Almería.

     Todo comenzó como en múltiples ocasiones, por casualidad. Llevaba bastantes años tras la pista de otra orquídea rara y apenas citada para la flora almeriense, como es Ophrys atlantica. Esta pequeña y diminuta ophrys, la había estado buscando sin éxito, en varias campañas anteriores en el entorno donde el botánico Antonio Pallarés, dijo haberla localizado.

     Pero dado que en dicho paraje nunca fui capaz de hallarla, tuve la osadía de variar algunas cifras de su georeferencia y dirigirme con ellas a la estribación norte de la Sierra de Gádor. Un lugar al que genéricamente llaman "Caparidán".

     Fue el 11 de mayo del año anteriormente mencionado, cuando en un pedregal de un bosquete de pinos de repoblación, ¡la encontré! En un principio la confundí con su congénere, O. collina; pero recordé que la floración de esta es mas tempranera y tras frotarme durante algunos segundos los ojos, la determiné como Orchis cazorlensis.

     Tras agotar prácticamente la tarjeta fotográfica que cargaba en mi cámara, comenzó la tarea de buscar información sobre ella. La orquídea en concreto, fue descubierta en 1928 en un pinar cercano al nacimiento del Río Guadalquivir en la Sierra de Cazorla, por el botánico británico de origen italiano, Lacaita.

     El resto del trabajo, consistió en la búsqueda de información exacta sobre ella. Al parecer en un principio, se la denominó como Orchis spitzelii subsp. cazorlensis, hecho este que posteriormente parece ser que ha dado origen a múltiples confusiones de nomenclatura.

     Para la flora almeriense, tan sólo había sido citada con anterioridad por Becerra y Robles en: Guía de las orquídeas de Andalucía. Otras importantes "floras" recientemente publicadas, dan citas dudosas y engañosas descripciones que la hacen fácilmente confundible con Orchis spitzelii.

       

Imágenes de los escasos ejemplares de "Orchis cazorlensis" que vegetan agrupados en pedregales de claros de pinar de repoblación, sobre los 900 metros sobre el nivel del mar, en la vertiente norteña de la Sierra de Gádor.


 
 
 

Dos Centaureas en las Sierras del Gigante y Maria

Procedentes de Granada y Murcia, se han establecido en el Parque Natural Sierra María-Los Vélez



 

La "Centaurea saxífraga" y la "Centaurea boissieri sub. willkommii", ambas nativas de las vecinas provincias de Granada y Murcia, han ampliado sus territorios de procedencia, para ocupar nichos ecológicos similares dentro del Parque Natural Sierra María - Los Vélez. Apenas si existen citas sobre ellas para poder localizarlas en la provincia de Almería.

 

 

Centaurea saxifraga

     Fácilmente confundible a distancia, con su congénere Centaurea mariana, la Centaurea saxifraga, parece ser una recién llegada al Parque Natural Sierra María-Los Vélez, y más concretamente a la Sierra del Gigante.

     El 26 de junio de 2010, en la búsqueda de dos nuevas especies para mí, como Linaria cavanillesii y Sarcocapnos saetabensis, me adentré en el Barranco de la Hoya del Serval, dónde me tropecé con la enorme sorpresa de toparme con ella.

     Repasando la escasa bibliografía existente, pude darme cuenta enseguida, de la enorme trascendencia que podía tener aquel casual descubrimiento. Se trataba de una especie endémica del "Cerro Jabalcón" (un imponente enclave rocoso en mitad de la "Hoya Guadix-Baza"), con una única y envejecida población, abocada a una más que probable extinción por causas naturales.

     Al ser tan selectiva en la caprichosa elección de su hábitat (grietas de roquedos), su pervivencia queda condicionada al posíble crecimiento y expansión de su vieja y primitiva población. ¿Por ello quizás, diera el salto a esta sierra almeriense?

       

   La otra especie (Saxifraga boissieri sub. willkommii), pude verla por vez primera, cuando allá por la era de la fotografía analógica, me hallaba enfrascado realizando un seguimiento sobre las saxífragas del sureste ibérico.

   Se trató de una inolvidable excursión botánica a Sierra Espuña, en la vecina provincia murciana, para fotografiar una de sus "Joyas botánicas". Y en efecto, allí estaba turgente y primorosa en el Collado Bermejo y en el Morrón de Espuña, a unos 1400 metros sobre el nivel del mar.

   Al pasar de los años y como casi siempre casualmente, pude volver a verla en suelo almeriense, en un escarpado enclave de la Sierra de María, denominado: El Portachico. Para acceder a el, habremos de tomar una senda bien señalizada, que partiendo desde el Jardín Botanico de la Umbría de la virgen, nos llevará a un lugar entre el Peñón de las Cucalas y el Peñón de San Blasco.

   La ascensión se hace algo dura, sobre todo por la época en la que hemos de ir en su busca. Sobre los 1900 metros de altitud y en un remanso pedregoso, vuelve a aparecer aunque de forma muy esporádica, esta joya de la flora murciana.

Centaurea boissieri sub. willkommii

       

Tonalidades aparte, la Centaurea saxifraga presenta entre 1 y 5 capítulos en los glomérulos de sus ejemplares subacaules. Mientras que Centaurea boissieri sub. willkommii, muestra siempre capítulos terminales solitarios.


 
 
 

Pudiera resultar probable, que con el paso del tiempo y con los datos aportados tanto aquí como en futuras publicaciones, algunas de las especies anteriormente citadas, se conviertan en tradicionales o comunes para la flora de almeriense.

Próximamente insertaremos nuevas especies de la Flora Insólita de Almería Natural

 

Almería Natural no facilitará información alguna, sobre las localizaciones de las especies insertadas en esta página. De darse, serán méramente orientativas.


INICIO PÁGINA

VOLVER A PRINCIPAL